España: el mayor cazador europeo de tiburón

febrero 11th, 2009 | by Anna |

Júlia Santana, responsable del Área de Conservación del CRAM

La emergencia de la clase media en países como China ha creado un ejército de consumidores dispuestos a pagar un producto, la sopa de aleta de tiburón, que antes tenía un precio prohibitivo. El auge de la demanda ha provocado un incremento exponencial de la pesca de tiburones. Europa, con España en cabeza, también se lucra de un negocio que está diezmando las poblaciones de este animal amenazado.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), España declaró unas capturas de más de 38.000 toneladas de tiburón en 2005, un botín que, ese mismo año, le permitió convertirse en el cuarto mayor ‘cazador’ de tiburones del mundo y el primero de Europa.

Debido a la fuerte influencia de Europa en la política mundial de pesca, las normas de la UE sobre captura de tiburones tienen un efecto de gran alcance en todos los océanos. Es por eso que organizaciones conservacionistas como Shark Alliance exigen la implantación de un plan de acción para la conservación de los tiburones en la UE y acabar con el expolio.

La Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) visitó la lonja de Vigo, en Galicia, para observar como funciona el puerto europeo más importante en desembarco de tiburones. La flota de barcos palangreros que allí operan ejerce una enorme presión sobre los tiburones del Atlántico, a pesar de que estas pesquerías tienen como objetivo el atún o el pez espada.

El porcentaje de capturas lo lideran los tiburones con un 50%, seguidos de un 30% de pez espada (Xiphias gladius) y de un 20% restante compuesto por  especies varias como túnidos, pez vela (Istiophorus spp.) y cochinilla (Lepydocibium flavobrunneum). Del porcentaje de capturas de tiburones, tres cuartas partes corresponden a tintoreras (Prionace glauca), un 20% a marrajo (Isurus oxyrinchus) y el 5% restante a otros grandes tiburones como el martillo (Sphyrna zygaena) o el zorro (Alopias vulpinus).

En la lonja de Vigo, una vez cercenadas las aletas, éstas se clasifican y se transportan a China en contenedores por vía marítima, para ser distribuidas posteriormente al mercado asiático.

Aunque ha habido algún paso hacia la conservación de los tiburones, como la prohibición de cercenar sus aletas y desechar el cuerpo al mar (‘finning’ o aleteo), el declive de sus poblaciones va en aumento. Por ello es necesaria una mejor gestión de las pesquerías de tiburón, ya que el lento crecimiento, la tardía maduración y la baja productividad sexual de estos animales favorecen su  sobreexplotación.

Las consecuencias ecológicas y económicas que conllevaría la desaparición de estos grandes depredadores son de una magnitud desconocida. Aun hoy, el tiburón es una pieza insustituible de los ecosistemas marinos, en los que habita desde hace más de 400 millones de años.

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