Noticas en ‘Somiedo’

Villarina se independiza

La osezna Villarina ha acabado desprendiéndose de los emisores  que el equipo de FAPAS empleaba para hacer su control de seguimiento en Somiedo. Puede calificarse como un verdadero éxito la reintegración de la osezna a su medio natural, así como una gran experiencia de trabajo en la recuperación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica. Leer en FAPAS

En observación la osezna hallada en Somiedo

La osezna hallada en Somiedo con traumastismo craneal ha sido trasladada al centro de recuperación del Parque de la Naturaleza de Cabárceno. La cría requiere reposo y tranquilidad. Por lo tanto, se encuentra aislada en un ambiente tenue, sin ruidos y a una temperatura adecuada y se hace su seguimiento las 24 horas mediante una cámara de infrarrojos. De momento hay que esperar a ver cómo evoluciona. Leer más en El Diario Montañés

Hallan la madre de la osezna perdida en Somiedo

Agentes de la Fundación Oso Pardo localizaron ayer, en el entorno del parque natural de Somiedo, a la madre y a los dos hermanos de la cría de oso hallada herida la semana pasada. Aunque el cachorro tiene dificultades para ver por el ojo derecho y apenas puede caminar, Los expertos ven posible devolverla a su hábitat si mejora. Leer en LNE

Dos turistas hallan una osezna herida en Somiedo

Dos turistas madrileños han hallado una osezna herida sin su madre al lado de una carretera en Somiedo. La osa parda de cuatro kilos de peso y entre cinco a seis meses de edad tenia una herida en el lado derecho de la cabeza y estaba caminando desorientada de un lado a otro de la carretera. Tras confirmar que no venia la madre del animal, los turistas recogieron al cachorro y lo llevaron al cuartel de la Guardia Civil en Somiedo, que dio aviso a la guardería del parque de Somiedo para que se hiciesen cargo del animal.

El plan es devolver el animal al estado natural.

Leer en La Nueva España

Ver también:

  • La osezna hallada por unos turistas en Asturias gana peso, pero tiene problemas de movilidad (El Periódico)

El turismo y los osos son compatibles

La semana pasada El País publicó un artículo El oso se acostumbra al hombre que ponía en duda la posibilidad de realizar avistamientos de osos como actividad turística, y avisaba del peligro de que el oso se está acostumbrando al ser humano. Desde entonces ha habido un debate en varios medios españoles. Aquí, en este artículo, Los osos no se están habituando al hombre; simplemente, publicado hoy en LNE, Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo critica el artículo de El País.

  • Consideramos muy positivo que se use la imagen del oso para promover el desarrollo de las zonas de montaña. En esta línea venimos trabajando desde hace años. Impulsamos las iniciativas conservacionistas ligadas al desarrollo rural. En la actualidad, sólo conocemos pequeños grupos de visitantes que, de la mano de empresas o extranjeras o locales, o bien por su cuenta, acuden a unos puntos de observación muy concretos desde donde realizan esperas a mucha distancia, que no causan molestias a los osos. Pero dentro de pocos años es previsible que este tipo de turismo aumente, con el peligro de convertirse en un problema. Por eso, hemos pedido al Principado que empiece a considerar una regulación del turismo naturalista cuanto antes. Veo que se ha generado una polémica no deseada en la que algunos han aprovechado para matar al mensajero
  • Los osos no muestran ningún indicio de estar más habituados al hombre. Siempre ha existido una estrecha convivencia entre osos y humanos en la cordillera Cantábrica. Los osos han acudido de manera habitual a los valles y al entorno de pueblos para alimentarse. Es triste que ahora que la convivencia entre osos y hombres es mucho más amigable haya personas que pretenden reavivar miedos olvidados. No existe un cambio de comportamiento de los osos, sólo hay un cambio de número, hay más ejemplares.
  • Los osos apenas entrañan peligro para el hombre, y eso lo saben los habitantes de las montañas que viven con ellos. Puede que haya alarma social en Madrid, pero no la hay en Somiedo, ni en Degaña, ni en Cangas del Narcea. Antes era habitual oír a la gente contar que los osos se veían cuando ellos eran niños, o lo había visto su padre o su abuelo. Ahora se da la circunstancia de que vuelven a verse, y estas anécdotas se cuentan en primera persona. ¿No es más fácil aceptar que es gracias al éxito de la política de conservación del oso, en vez de buscar fantasmas inexistentes?
  • La reproducción de “Paca” y “Tola” no contribuye a conservar la especie; otra cosa es que fomente la sensibilización social

Leer en La Nueva España

Ver también