El CRAM devuelve seis tortugas bobas al mar

La Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) ha celebrado el decimotercero “Vuelve a Casa”, liberación popular de tortugas bobas (Caretta caretta) que cada año tiene lugar en la playa de Premià de Mar (Barcelona). El acto ha sido presidido por representantes de la Generalitat, La Caixa y el Ayuntamiento de Premià. La celebración ha supuesto el cierre de la campaña anual “Ayudémosla”, de clínica y recuperación de tortugas, que realiza la Fundación CRAM.
Más de un millar de personas asistieron al acto, durante el cual se hizo un llamamiento para el respeto del ecosistema litoral mediterráneo.
Marmitako, Morla, Grelos, Dordoka, Paparra y Víctor Amor son las seis tortugas que han vuelto al mar.
La Fundación CRAM lleva más de 14 años trabajando conjuntamente con el sector pesquero en la tarea de recuperación de tortugas marinas. La aportación de los pescadores es fundamental puesto que gracias a su colaboración los servicios de urgencia del CRAM pueden rescatar a los animales que se han capturado accidentalmente. Asimismo, todas las llamadas al nº de emergencias 112 sobre varamientos en el litoral catalán se derivan a los especialistas del CRAM.

Pardelas liberadas

El Departamento de Medio Ambiente y Vivienda y la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) liberaron esta mañana tres de las doce pardelas que se rescataron el viernes, tras encontrarlas enganchadas en los anzuelos de palangre de superficie situado a un centenar de metros de la costa, en las inmediaciones de la Cala Montgó, en la Escala (Alto Empurdán).

Entre 70 y 80 aves marinas estaban enganchadas en los anzuelos del palangre. Lograron liberar nueve de ellas y rescataron una docena de aves heridas que fueron ingresadas al Centro de Recuperación. El resto de ejemplares, más de cincuenta, perecieron ahogados. La mayoría pertenecían a dos especies muy amenazadas: la pardela mediterránea (Puffinus yelkouan) y la pardela balear (Puffinus mauretanicus). Mientras que la primera está clasificada como “Casi Amenazada” según la IUCN, la pardela balear está en peligro de extinción con soloaproximadamente unas 2.000 parejas reproductoras en todo el mundo. Leer en Ambientum