El CRAM devuelve seis tortugas bobas al mar

La Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) ha celebrado el decimotercero “Vuelve a Casa”, liberación popular de tortugas bobas (Caretta caretta) que cada año tiene lugar en la playa de Premià de Mar (Barcelona). El acto ha sido presidido por representantes de la Generalitat, La Caixa y el Ayuntamiento de Premià. La celebración ha supuesto el cierre de la campaña anual “Ayudémosla”, de clínica y recuperación de tortugas, que realiza la Fundación CRAM.
Más de un millar de personas asistieron al acto, durante el cual se hizo un llamamiento para el respeto del ecosistema litoral mediterráneo.
Marmitako, Morla, Grelos, Dordoka, Paparra y Víctor Amor son las seis tortugas que han vuelto al mar.
La Fundación CRAM lleva más de 14 años trabajando conjuntamente con el sector pesquero en la tarea de recuperación de tortugas marinas. La aportación de los pescadores es fundamental puesto que gracias a su colaboración los servicios de urgencia del CRAM pueden rescatar a los animales que se han capturado accidentalmente. Asimismo, todas las llamadas al nº de emergencias 112 sobre varamientos en el litoral catalán se derivan a los especialistas del CRAM.

Nuevos varamientos de cetáceos y tortugas marinas en Cádiz

Un total de 30 cetáceos y tortugas marinas han varado en la costa de Cádiz desde principios de año. Los últimos en llegar en los últimos días han sido una tortuga laúd Dermochelys coriacea y una tortuga boba Caretta caretta.

Junto a estas dos tortugas y otra que llegó a Chipiona el miércoles y un delfín mular (Tursiops Truncatus) al Puerto de Santa María el jueves, son ya 13 los varamientos de cetáceos y 17 de tortugas marinas en lo que va de año en las costas de Cádiz, es decir, un total de 30 animales en tan sólo cinco meses, apuntan los ecologistas. “Algo no va bien en el medio marino y lo estamos viendo reflejado en esta abundancia de varamientos”, concluyen. Leer en Consumer

Mejora para la tortuga boba del Mediterráneo

La supervivencia de la tortuga boba del Mediterráneo, en peligro de extinción, ha mejorado. Si hace un par de décadas, los pescadores de palangre de superficie capturaban accidentalmente entre 15.000 y 25.000 ejemplares al año, en la actualidad la cifra se ha reducido a entre 2.960 y 5.920 animales, según los resultados de un estudio que se presentó ayer y que ha sido realizado por la Obra Social La Caixa y la Universidad de Barcelona. Éste el primer trabajo que se realiza en España para conocer la mortalidad de estos reptiles marinos, causada principalmente por el palangre. Leer en El Pais